Del Amo Muñoz E, Pérez Prudencio G. Atención de enfermería en el
paciente quirúrgico. En: Mompart García M, directora. Enfermería del quirófano.
Madrid: DAE; 2005: 201-231.
En el siguiente capítulo del libro observamos detalladamente la
actuación de la enfermera en las distintas fases del proceso quirúrgico. Las
autoras comienzan con un análisis general de la enfermera perioperatoria, es
decir, las actividades que realiza la enfermera en las tres fases por las que
pasa el paciente quirúrgico. A continuación, una breve explicación de estas fases: el
preoperatorio, que comienza cuando se
decide someter al paciente a una intervención quirúrgica; el intraoperatorio, cuyas
actividades se enfocan en desarrollo del plan quirúrgico de manera eficaz y
segura; y el postoperatorio, que inicia con la admisión del paciente en la
Unidad de Recuperación Postanestésica(URPA).
Antes de comenzar la intervención quirúrgica, la enfermera circulante
(EC) y la enfermera instrumentistita (EI) deben preparar el quirófano para el
correcto desarrollo de la actividad quirúrgica. Seguidamente, se lleva a cabo
la recepción del paciente, en la cual se prepara al paciente física y
emocionalmente para minimizar el impacto de la intervención. Para ello, se
cuenta con una consulta preanestesica, pues hay que asegurarse de que el
paciente es intervenido en las mejores condiciones. Además, la enfermera
efectuará una comprobación de datos, para verificar su identidad, su historia
clínica y que la preparación preoperatoria es la adecuada. Los pacientes
quirúrgicos se encuentran en una situación psicológica complicada, ya que
presentan temores asociados a la cirugía y anestesia, por lo que la enfermera
mediante la comunicación tiene que ayudar al paciente a adaptarse a los
problemas relacionados con la salud y el ambiente hospitalario. En este mismo
apartado, las autoras hacen una pequeña distinción con los niños, pues
responden a los miedos de manera diferente. Se continúa con la monitorización,
para controlar de manera constante la función respiratoria, cardiovascular y
del sistema nervioso; la anestesia (local, regional y local) y la preparación
del paciente para la cirugía.
Una vez finalizada la
operación, el paciente debe recuperarse de la anestesia y para ello es
trasladado a la URPA, donde la enfermera será la encargada de su atención.
Para finalizar, la enfermera periorperatoria hace una visita al
paciente después de la intervención en la unidad de hospitalización para
evaluar la intervención de la enfermera quirúrgica, y modificar posibles
errores.
Tras la lectura de este capítulo, considero que la actuación de la
enfermera durante una interveción quirúrgica debe ser minuciosa, de manera que
podamos evitar complicaciones asociadas.
En conclusión, me ha parecido un capítulo íntegro para entender las
distintas fases de la operación y cómo la enfermera debe actuar para llevaras a
cabo correctamente.
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