BIBLIOGRAFÍA 3:
Puebla Díaz F.. Tipos de dolor
y escala terapéutica de la O.M.S.: Dolor iatrogénico. Oncología (Barc.).
2005 Mar ;28(3): 33-37.
He elegido este artículo porque habla del dolor en general pero se centra en el dolor oncológico. Me parece que es interesante puesto que es una de las enfermedades con más prevalencia de la actualidad y por lo tanto nuestro papel como profesionales de la salud es enfrentarnos a él en nuestro día a día.
La percepción del dolor consta de un sistema neuronal sensitivo y unas vías nerviosas aferentes. Cuando se diagnostica una neoplasia, entre el 30-50% de los pacientes presentan dolor, y las fases avanzadas de la enfermedad puede llegar al 70-90%. En los pacientes con cáncer avanzado, el 70% de los dolores se deben al desarrollo de la propia neoplasia, mientras que el 30% restante se relaciona con los tratamientos y patologías asociadas. En la mayoría de las ocasiones el dolor oncológico es crónico.
Existen varios tipos de dolor:
- Según su duración pueden ser agudos o crónicos dependiendo de si su duración está limitada o por el contrario es ilimitada.
- Según su patogenia puede ser neuropático (está producido por estímulo directo del sistema nervioso central o por lesión de vías nerviosas periféricas y se describe como punzante), nocioceptivo (este tipo de dolor es el más frecuente y se divide en somático y visceral) o psicógeno (interviene el ambiente psico-social que rodea al individuo).
- Según la localización puede ser somático (se produce por la excitación anormal de nocioceptores somáticos superficiales o profundos) o visceral (se produce por la excitación anormal de nocioceptores viscerales).
- Según el curso puede ser continuo (persistente a lo largo del día y no desaparece) o intermitente (aparición transitoria del dolor en pacientes bien controlados con dolor de fondo estable).
- Según la intensidad puede ser leve (el paciente puede realizar actividades habituales), moderado (interfiere con las actividades habituales y precisa tratamiento con opioides menores) o severo (interfiere con el descanso y precisa opioides mayores).
--> ESCALA ANALGÉSICA DE LA O.M.S:
El autor a continuación explica el procedimiento a seguir para tratar el dolor.
El tratamiento del dolor oncológico se basa en el uso de analgésicos y co-analgésicos según la escala analgésica de la O.M.S. Con esta escala se puede obtener un buen control del dolor en cerca del 80% de los casos.
Las normas para la cuantificación tanto del dolor como de los analgésicos es la siguiente:
1. La cuantificación de la intensidad del dolor es esencial en el manejo y seguimiento del dolor.
2. La subida de escalón depende del fallo al escalón anterior. En primer lugar se prescriben los analgésicos del primer escalón. Si no mejora, se pasará a los analgésicos del segundo escalón, combinados con los del primer escalón más algún coadyuvante si es necesario. Si no mejora el paciente, se iniciarán los opioides potentes, combinados con los del primer escalón, con el coadyuvante si es necesario.
3. Si hay fallo en un escalón el intercambio entre fármacos del mismo escalón puede no mejorar la analgesia (excepto en el escalón 3).
4. Si el segundo escalón no es eficaz, no demorar la subida al tercer escalón.
5. La prescripción de co-analgésicos se basa en la causa del dolor y se deben mantener cuando se sube de escalón.
6. No mezclar los opioides débiles con los potentes.
7. Prescribir cobertura analgésica del dolor irruptivo.
El autor termina hablándonos del dolor iatrogénico que es el causado por los tratamientos y estar originado por la cirugía, la radioterapia y la quimioterapia. La presencia del dolor depende mayoritariamente de la localización y etapa del cáncer. En cualquier etapa, cerca de la mitad de los pacientes con tumores malignos experimentan dolor, dos tercios de esos pacientes con cáncer avanzado experimentan dolor en grados que afectan su sueño, su ánimo, su apetito, sus relaciones sociales y sus actividades diarias. Con un correcto tratamiento, el dolor oncológico puede ser eliminado, o bien controlado en el 80-90% de los casos. Mundialmente, alrededor del 80% de las personas con cáncer reciben poca o nula medicación contra el dolor.
En definitiva, existen muchos tipos de dolor e innumerables causas que los profesionales sanitarios deben conocer puesto que el paciente suele comunicarlo en cuanto lo padece, lo importante es hacer un correcto uso de los fármacos y de sus cantidades y cualidades, así como conocer sus interacciones y reacciones adversas.

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