Ulceras por presión con  lesiones necróticas

Las úlceras son lesiones  en la piel y en los tejidos subyacentes como consecuencia de la isquemia producida por presión prolongada, fricción o cizallamiento entre una protuberancia y el tejido que la envuelve.

A continuación se trata el proceso de curación de la lesión y posteriormente se desarrolla con más detalle las lesiones con necrosis.

Proceso de cura de la lesión:
Para que el proceso de cicatrización pueda llevarse a cabo de forma normal es indispensable:
• Eliminar el agente causal.
• Desbridamiento de los residuos necróticos.
• Diagnóstico y tratamiento de la infección bacteriana.
• Control del exudado.
• Cuidados de la piel perilesional.

Lesión con necrosis

Presencia de tejidos necróticos

Los tejidos necróticos retrasan la cicatrización y favorecen la infección. Con la eliminación de los tejidos desvitalizados, desbridamiento, se evita la proliferación bacteriana, se reduce la inflamación y por tanto disminuye el exudado. Es muy posible que se hagan necesarios varios desbridamientos.

Procedimientos:
• Quirúrgico: aconsejable. Rápido y eficaz.
Consisten en el corte mediante el bisturí de la escara, tejido necrótico  o desvitalizado ( tejido amarillo-verdoso muy friable), llevándolo a cabo por planos ( del superficial al profundo) y desde el centro a la periferia. Según las características de la lesión, es aconsejable llevar a cabo este procedimiento en varias sesiones. Si la cura es dolorosa administrar analgésicos.
Cuidado con los pacientes anticoagulados.

• Enzimático: Más lento que el anterior pero menos doloroso y con menos riesgos,
ya que solo actúa sobre el tejido dañino, altamente selectivo
Consiste en la aplicación de enzimas exógenas, colagenasa, que actúan sobre la    
fibra y el tejido necrótico
Aumenta su efectividad en un entrono húmedo, por lo que se suele asociar a
hidrogeles. Se debe proteger la piel perilesional.
No se debe usar en presencia de nitrato de plata.



• Autolítico: sistema de limpieza natural de nuestro organismo. Es el de acción
más lenta. Los macrófagos y las enzimas endógenas se encargan de eliminar el
tejido desvitalizado y favorecer la aparición del tejido de granulación.
Basado en el concepto de cura húmeda, podemos favorecerlo por medio de los
hidrogeles, o con apósitos semioclusivos.
Se pueden combinar todos estos procedimientos.
Comprobar y valorar cambio de apósito cada 24 - 48 horas

Presencia de esfacelos
Seguir las recomendaciones anteriormente descritas, desbridamiento enzimático o autolítico.

Presencia de flictenas
Existe controversia sobre el procedimiento a seguir ante. Algunos estudios, aconsejan conservar la piel de las flictenas evacuando su contenido ya que este puede ser caldo de cultivo para infecciones. El argumento esgrimido es la protección que puede ejercer la epidermis frente a la infección pero, esta “epidermis muerta” no representa una barrera segura contra los microorganismos.En el tratamiento de las quemaduras se  aconsejan desbridar las flictenas en condiciones de asepsia y seguir con las curas necesarias según las características de la lesión. La epidermis muerta de las flictenas no deja de ser una escara que hay que desbridar para que se inicie la cicatrización.

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