BIBLIOGRAFÍA 3
DOLOR AGUDO Y DOLOR
POSTOPERATORIO
He elegido este libro que habla
del dolor postoperatorio ya que la enfermera tiene una función muy importante en
esta fase de la intervención quirúrgica, es la enfermera quién debe saber
reconocer el dolor en el paciente e intervenir para proporcionarle comodidad y
medidas de alivio.
Todos hemos experimentado el
dolor agudo alguna vez, tiene un propósito biológico y es activar al sistema
nervioso simpático actuando como una señal de peligro, se produce la liberación
de catecolaminas las cuales provocan la aparición de varias reacciones
fisiológicas. El resultado que tiene este tipo de dolor en las personas es el
aumento de la frecuencia cardíaca y respiratoria, elevación de la presión
arterial, sudoración y dilatación de las pupilas; algunas de las reacciones
conductuales más frecuentes son la falta de descanso, la inquietud, incapacidad
para concentrarse y malestar general.
El dolor agudo es temporal,
fácilmente localizable y tiene un inicio repentino. Los pacientes con este tipo
de dolor pueden expresar sus percepciones mejor que las que padecen dolor
crónico y además suele desaparecer con tratamiento o sin él. En muchas
ocasiones el dolor agudo es causado por traumatismos accidentales o de cirugía
e inflamación aguda, donde se ven afectadas las estructuras superficiales o
cutáneas.
El dolor postoperatorio es un
ejemplo muy común de dolor agudo. El 20% de los pacientes que se someten a una
intervención quirúrgica tienen dolor leve, entre el 20 y el 40% sufren dolor
moderado y de 40 a 70% tienen dolor intenso. El tipo de operación y la
localización de esta determinan la incidencia, la gravedad y la duración del
dolor postoperatorio; también contribuyen factores como la duración del
procedimiento quirúrgico y la posición del paciente durante la misma, así como
el grado de lesión tisular. Algunas causas fisiológicas son predecibles como
las incisiones que causan dolor con el movimiento o la tos, también el retorno
de la función intestinal puede causar cólico por gases. Pero hay otras causas
fisiológicas impredecibles como el uso inadecuado de un medicamento para el
dolor, tubos y canalizaciones mal estabilizadas, apertura de la herida,
flebitis o embolia pulmonar, etc.
El dolor no solo está relacionado con la destrucción
de los tejidos sino que también posee un componente psicológico. Por ello factores personales como la edad, el grupo
sociocultural al que pertenece el paciente y la raza, son importantes para
predecir como el paciente expresará y como se enfrentará al dolor
postoperatorio. La ansiedad es un determinante psicológico muy importante en la
predicción del dolor, ya que las personas muy ansiosas pueden alterarse y verse
más afectadas por el dolor, se está de acuerdo con proporcionar a este tipo de
pacientes un mínimo de la información acerca del procedimiento. Sin embargo,
algunos estudios indican que los pacientes que reciben una información
preoperatoria más detallada de la sensación esperada y de las técnicas para
favorecer la relajación, se enfrentan mejor al dolor postoperatorio y se
recuperan más rápidamente.
Donna D. Ignatavicius, Marilyn Varner Bayne. Enfermería médico-quirúrgica. Planteamiento para mejorar el proceso de enfermería. Capítulo 7: Dolor. Interamericana McGraw Hill. 1995. 124-126
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