QUEMADURAS
He elegido este artículo porque me parece muy importante el
que sepamos diferenciar una quemadura de primer, de segundo y de tercer grado.
También porque tenemos que saber actuar sobre ellas en el momento de auxilio ya
que mucha de las acciones que se realizan hacen que la herida empeore y
perjudiquen a la hora de la cicatrización.
Para ello, tenemos que identificar en un primer momento si
se trata de una quemadura leve o de una
quemadura grave viendo la extensión de la herida y profundidad del área de
mayor gravedad para poder tratarla de forma adecuada, si se tienen dudas se
debe tratar como si fuera una quemadura grave, de tercer grado.
Debemos fijarnos de las causas que se han producido para
desarrollar la quemadura, es decir, las quemaduras pueden ser causadas por
calor seco, calor húmedo, radiación, fricción, objetos calientes, el sol,
electricidad o sustancias químicas. Las más comunes son las quemaduras
térmicas. Tenemos que tener presente que se puede producir quemaduras en las
vías respiratorias al inhalar humo, vapor, aire sobrecalentado o vapores
tóxicos, al igual que se puede que generar una toxicidad por la respiración de monóxido
de carbono.
Las manifestaciones clínicas que aparecen son las ampollas,
dolor, peladuras en la piel, enrojecimiento, shock ( si se observa palidez,
piel fría y húmeda, debilidad, labios y uñas azuladas, y una disminución de la
capacidad de alerta), inflamación y piel blanca o carbonizada. Los síntomas que
se presentan si existe una quemadura de las vías respiratorias son la boca
carbonizada, labios quemados, quemaduras en la cabeza, cara o cuello, sibilancia,
cambios en la voz, dificultad en respirar, tos.
Es importante llevar acabo los primeros auxilios de forma correcta
por lo que debemos de evitar algunas acciones que complicarían la herida y su
cicatrización. Aquí tenemos algunos ejemplos de cosas que no tendríamos que
hacer:
- No se deben aplicar ungüentos, mantequilla, hielo, medicamentos, cremas, aceites en aerosol ni cualquier otro remedio casero en las quemaduras graves.
- No se debe respirar, soplar ni toser sobre la quemadura.
- No se debe tocar la piel muerta o ampollada.
- No se debe retirar la ropa que esté pegada a la piel.
- No se debe administrar nada a la víctima por vía oral si hay una quemadura grave.
- No se debe sumergir una quemadura grave en agua fría, pues esto puede causar shock.
- No se deben colocar almohadas debajo de la cabeza de la víctima si hay quemaduras de las vías respiratorias, porque esto puede cerrar dichas vías.
Clinicadam.com
[Internet]. Madrid: Clinica Dam; 2002 [actualizado 15 de noviembre de 2015; citado
22 de noviembre de 2015]. Disponible en: https://www.clinicadam.com/salud/5/000030.html
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