Resumen APGP 4
SONDAJE NASOGÁSTRICO
El sondaje nasogástrico es una
técnica que consiste en introducir un tubo flexible en el estómago del paciente
a través de uno de los orificios de las fosas nasales.
Esta técnica de enfermería puede
realizarse con diferentes objetivos:
- Alimentación enteral
- Administración de medicación
- Lavados gástricos
- Aspiración del contenido gástrico
Hay que tener en cuenta que no se debe realizar un sondaje nasogástrico en caso de: fractura de base de cráneo, rotura de huesos de la cara, taponamiento nasal y tabique desviado. Se insertará una sonda orogástrica.
El equipo de material necesario consta de:
- Sonda nasogástrica (es diferente dependiendo del fin con el que se ponga la sonda). Las sondas de povinilo es más gruesa y rígida y pueden ocasionar úlceras en su punto de apoyo, se utilizan para succionar. Las sondas de poliuretano o silicona son para sondajes de larga duración ya que son finas y elásticas, se utilizan para nutrición enteral.
- Guantes y paño estériles si disponemos de ellos, si no pueden ser no estériles
- Lubricante hidrosoluble
- Gasas
- Linterna y depresor lingual
- Jeringa de 50 milímetros
- Esparadrapo hipoalergénico
- Bolsa de drenaje
- Fonendoscopio
- Toalla o empapador dessechable
- Pinzas para clampar
Comenzaremos explicándole al paciente en qué consiste el procedimiento que vamos a realizar y que además necesitaremos su colaboración.
- Colocaremos al paciente en posición Fowler, nos lavamos las manos, nos ponemos lo guantes y cubrimos el pecho del paciente con el paño.
- Le decimos al paciente que se suene para ver por qué orificio respira mejor, ese será el orificio que dejaremos libre y por el otro introduciremos la sonda. Solo en caso de que haya algo que impida de forma mecánica el trayecto, por ejemplo un pólipo, elegiremos el otro orificio.
- Medimos el trayecto nariz-oreja y marcamos la distancia, desde ahí es desde donde cogemos la sonda para introducirla. Después clampamos la sonda con las pinzas por la parte proximal y la conectamos a la bolsa de drenaje.
- Lubricamos el extremo distal de la sonda y la introducimos lentamente haciéndola progresar con un suave movimiento rotatorio. Cuando hemos llegado a la orofarínge, le decimos al paciente que trague agua poco a poco y vamos introduciendo la sonda hasta que llegue a la tercera línea marcada.
- Cuando la sonda está en el estómago, desclampamos para comprobar que fluye el contenido por la sonda; si esto no funciona aspiramos aire con una jeringa; si tampoco funciona intentamos escuchar el gorgoteo con el fonendoscopio colocado en el cuadrante superior del abdomen. Finalmente, comprobar en radiología que la sonda está bien colocada.
- Nos quitamos los guantes y fijamos la sonda a la nariz con esparadrapo, intentamos que esté lo más céntrica posible para que no provoque ulceraciones en la nariz.
- Registramos la colocación de la sonda nasogástrica, la fecha, tipo y número french de la misma.
Para el buen mantenimiento de la sonda debemos limpiar los orificios nasales con suero fisiológico y cambiar el lugar de fijación al menos una vez al día. También cambiar el punto de apoyo sacando la sonda uno 7 centímetros y volviéndola a introducir. Hay tres cosas muy importantes que no podemos olvidar:
- No aspirar nunca antes de iniciar la alimentación por sonda.
- Mantener una buena higiene de la boca.
- Dar agua entre horas siempre.
Cuando vayamos a retirar la sonda, con previo lavado de manos y guantes, colocamos al paciente posición Fowler. Pinzamos la sonda, y le pedimos al paciente que haga una inspiración profunda y retiramos la sonda suavemente. Efectuamos la higiene de la boca y nariz y hacemos el registro de la retirada de la sonda.
En caso de tener que poner una sonda nasogástrica a un paciente inconsciente, se usará un laringoscopio para observar como avanza la sonda y evitar introducirla en la tráquea.
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